Ainsa es de origen medieval y cuenta con un casco antiguo de enorme belleza que data del siglo XII y que fue declarado Conjunto histórico Artístico en 1965. La plaza mayor, también del siglo XII, es singular por sus grandes dimensiones y por sus numerosos porches, testimonio ambos de la gran actividad comercial que hubo en la época, acogiendo a feriantes y mercancías. A un lado de la Plaza Mayor se encuentra la iglesia, terminada en la mitad del siglo XII y declarada Monumento Nacional Artístico en 1931. La caracterizan la sobriedad y desnudez propias del románico de la comarca del Sobrarbe Al otro lado se ubica el Castillo, de grandes dimensiones, en estado de ruina histórica. Se conservan las murallas y algunas de sus torres y, gracias a un enorme esfuerzo y trabajo de recuperacion, se esta llevando a cabo la restauracion algunas torres y del foso. El acontecimiento cultural más destacado de Ainsa es la representación de la Morisma que conmemora la victoria de las tropas cristianas frente a las musulmanas en los alrededores de Ainsa. La leyenda cuenta que en plena batalla contra los musulmanes, a Garcí Jiménez, capitán de las tropas Cristianas, se le apareció la Santa Cruz envuelta en llamas, encima de una carrasca, lo cual fue interpretado como una señal de que Dios no les había abandonado, consiguiendo finalmente los cristianos ganar la batalla y conservar la Plaza de Ainsa. La representación se realiza cada 2 años, siempre con grandisima expectación. La amplísima oferta cultural y de ocio unida a su estratégica ubicación convierten Ainsa en referente obligado para montañeros, geólogos, aficionados a los deportes de aventura, esquiadores, pescadores, cazadores, amantes de la BTT, aficionados a la micología y un sin fin de actividades que nos brinda esta magnifica geografía. |